19 enero 2011

Lluvia y Camisón

Tomando el marco con una sola mano, se asoma despacio para mirar. El pequeño patio interno está empapado y la lluvia aún no amaina. Con su delicado camisón colgando, y descalza, sonríe a nadie. Mirándola caer despareja, y las plantas temblando por el golpeteo, inspira hondo ese perfecto olor a fría humedad. La casa al mejor estilo buenos aires, de paredes altas y puertas acordes, de ventanas también grandes, brillaba en su desaseo: Las paredes tenían manchas negras en todos los ángulos, Las ventanas mostraban rastros de alguna suciedad, y los marcos-como las puertas- estaban despintados por los años. El piso de madera fría rechinaba ac0stumbrado a los pies ennegrecidos.
Ella estaba parada suavemente sobre un pié y con el otro en punta parecía prepararse para el movimiento, más seguía rígida y sonriente. Extendió entonces la mano hacia afuera para sentir lo que ya parecía ser una tormenta, y la bajó junto a su cintura.
Yo desde la pared opuesta la miraba tranquilo.

Me desperté entre mantas ásperas, en un cuarto horrendamente desordenado. Los torbellinos de pantalones, medias y calzoncillos sellaban todas las salidas. Envoltorios de alguna que otra comida salada regados por todos lados, en resumen, un verdadero desastre.
Y junto a mí, en la cama sin sábanas, caliente y humedecida, estaba la muchacha del sueño, pero un poco más desprolija, con el pelo más pajoso, y sin el camisón.

Sueño con poco, pero tengo aún menos.
Seguiré soñando: Me dá que escribir.

10 enero 2011

osiverN

Y otra vez se alza entre algodones ásperos.
El frío de la noche, mezclado con el sudor, no tranquilizan.
Imágenes de lana y de desnudez.
De locura y de temblares me azotan.

No fué una buena noche,
ni siquiera lo fué el sueño.
No descansamos, mi cerebro y yo.
No, en cambio nos atacamos uno al otro
nos insultamos, y nos dejamos caer por torbellinos de papel.

Nos dimos razones para trabajar, y no bajar el indómito calor.
No nos auxiliamos como de costumbre, sino que nos masacramos
sin esperar ni acompañar.

Creo inclusive haberle dicho a él

Que no soy yo, sino aquello que me controla:
La idiotez de la sinceridad y un paradigma que todavía no se puede poner de pié

16 diciembre 2010

Prioridades

Como hacés para hacerme llorar
CADA VEZ que te leo
cada vez que te imagino.

Qué me hiciste?
Que todo me hace acordar a vos
Qué todo me recuerda a alguien que no conocí

De qué está hecho tu corazón?
como podés con vos misma?
Sabrás que yo no puedo?

La cama me llama a gritos,
sin embargo, las lagrimas que caen a borbotones
no hacen más que llenarme de verguenza.

Yo estoy afuera, de verdad.
No formo parte,
No tengo palabra, no tengo voz,

Y si la tuviera, sería la de cualquier persona
que se preocupa pero sigue su vida como si nada,
No como realmente me pasa

Se me para el mundo, el corazón, todo.
No te quiero oir, ni imaginarte hablando.
No quiero llorar más que vos.

Pero todo, ver posibles culpables,
gente que está sufriendo cosas que no se acercan a tu dolor.
Cosas que no pasan una prueba débil de importancia.

Y acá, con los mocos no dejandome de respirar...
No sé, te honro.
Ya estoy acostumbrado a hacer cosas que no me corresponden

A estar donde no me llaman, y a estar contento.
A ser un desubicado que no entiende.
A ser alguien que no necesitás, no porque no quieras, sino porque sos asi.

Yo calladito te guardo, te escondo entre mi música.
Porque se que es la única carpeta que nunca voy a borrar.
Ojo, no se confunda lector.

Esto no es amor, ni deseo.
Es bastante más simple.
Tuve que estar, y no estuve...
Habrá buenos motivos, Pero no me alcanzan.

12 noviembre 2010

Vaivén

La noche y la dulzura,
...nos invitan a bailar un vals un tanto rojo.
Estrambótico de soledad
mas alegre por momentos.

Te tomo fuerte de la cintura y me imitás,
y bajo las molestas gotas sobre el toldo,
despacio y sin apuros, como si lo eterno fuera lo nuestro
encaramos un tambaleo cruel.

El sabor por la música no hace más que ser el marco
Y tu rostro tan terso, tu siempre pícara sonrisa
tus resoplidos y tu lento pestañear
La pintura que realmente me acapara.

Hablaría hoy de tus ojos, de tu cara, de tus manos.
Sin embargo, hoy la fuente de mí sos vos.
Tu animo, tu contentura. Todo lo que significás
Hoy no sós mas que sensualidad y confianza,
bailando bien despacito.

Démosnos un tiempo para ser nosotros
y que el resto, haga lo suyo.
Hoy sos mia, y yo...
Soy nuestro.

11 octubre 2010

EQS

Hay alguienes acá, que se sientan y se incorporan bien despacio.
Le dicen por acá "Ese que sueña". Y cuando dicen que sueñan, no se refieren a trastornantes dibujos animados, que con poca coherencia nos invaden a la hora de la almohada. Con soñar se refieren a Soñar Despierto.
Básicamente se los reconoce por sus agallas, y por sus absurdos sombreros de mimbre de un color más bien claro.
Ese Que Sueña es bastante distinto de la persona de escenografía: Siendo embellecido por algo de música y alguna que otra situación simple pero inspiradora, el deja de ver. Pero no deja de ver literalmente, sino que se distrae del sentido. Comienza a bailar en situaciones estrambóticas y mas bien pintorescas. Vé piletas enormes de aguas verdes, hamacas blancas que se mecen solas y gente de todas las épocas, jugando al truco o al chinchón, y riendo a las carcajadas.
Así se ve por dentro este fenómeno del que es Ese Que Sueña, o EQS, como lo vamos a llamar para ahorrarnos un poco más de tinta. Sin embargo, por fuera, el EQS se vé estrafalario y vago; bailando sobre un cordón, acariciando los carteles de "Ceda el Paso" y complaciendo con una vulgar copla a uno que otro perro confundido por la imprediscibilidad del vals.
La gente escenográfica los mira con terror, o más bien con impaciencia. Algunos se agracian con el espectaculo de verlo ponerse cosas en la nariz, como ramitas o colillas de cigarrillos tiradas por ahí.
Todo es jovial, hasta que comienzan con el llanto. Será la proximidad del fin, o el recuerdo repentino de una fotografía cruda: la muerte de Salamanca, su tortuga o una indeseable llovizna de salsa golf. Ahi de un estruendoso y ofuscado chillido, surge el llorar puro. Cachetea las risas, y las ensombrece.
Asi pasará unas horas el EQS, entre jolgorios y penas, soñando con ambos ojos brillantes, cosas que no todo el mundo vé. Después de las diez y veintiocho de la noche, cada quien parte para su hogar, tanto vistos como videntes. Se cena en paz y se charla.
Cuentan los más avispados, que varios EQS supieron juntarse en la esquina de Pioneros Fueguinos y Aeroposta, tapandosé del viento entre los edificios, para hablar.Ya menos creibles los temas de las charla también se podían registrar: El regreso de las viejas ideas, el remordimiento del bien amado, y una que otra debacle acerca de Rousseau y las sátiras del mundo.
Sea cual sea la verdad, una cosa no escapa de la razón: Entre ellos parecen ponerse de acuerdo, y por lo menos en público, nunca se cruzan.
Los pibes mas exagerados señalan que si dos EQS se cruzan soñando, una parte de esos sueños se vuelca a la realidad de todos.
A eso le llaman por las lejanías del mundo "Milagros".